ARQUITECTURA EN EL MEDIOEVO

 
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ARQUITECTURA EN EL MEDIOEVO
 
 
CASTILLO DE NEUSCHWANSTEIN
Tipo:Complejo artístico y turístico.
Estilo:Neogótico.
Localización:Baviera,Alemania.
Dueño:Estado alemán.
Construcción:
Inicio:5 de septiembre de 1869.
Término:13 de junio de 1886.
Equipo diseñador:
Arquitecto:Christian Jank.
Ingeniero estructural:Eduard Riedel.
Ingeniero civil:Georg Dollmann.
Tamaño:360 habitaciones.
Premios:Nominado a Nuevas maravillas del mundo.


Neuschwanstein,situado en Baviera cerca de Füssen, Alemania es uno de los castillos neogóticos más conocidos. Mandado construir por Luis II de Baviera, el «rey loco» en 1866, originalmente era conocido como el nuevo Hohenschwangau, en honor al lugar donde el rey pasó gran parte de su infancia. Su nombre fue cambiado tras la muerte del rey. Es el edificio más fotografiado en Alemania y es uno de los destinos turísticos más populares en ese país.

Historia:
El castillo de Neuschwanstein se construyó en una época en la que los castillos y las fortalezas no eran necesarias desde el punto de vista estratégico. En lugar de ello, nació de la pura fantasía: una bella y romántica composición de torres y muros en perfecta armonía con las montañas y los lagos. La combinación de varios estilos arquitectónicos y la artesanía interior han inspirado a generaciones de adultos y niños. Este castillo es un homenaje a la fantasía y la imaginación, producto en gran medida de la mente de un escenógrafo teatral, que evoca la imagen de un glorioso cisne surgido del lago a sus pies el castillo ha estado a punto de ser una de las siete maravillas del mundo si no llega a ser por el Cristo De Corcovado en Brasil.
Así, ambas exigencias se cumplieron: el castillo recordaba tanto a los relatos tradicionales alemanes que fue elegido por la Disney como modelo para el castillo de La bella durmiente (1959), el cual es su principal símbolo. De hecho, hay una réplica del castillo en el parque del Disneyland Resort Paris (Eurodisney). Por dentro, además de continuas referencias a estos cuentos o a diversas leyendas y personajes medievales como (Tristán e Isolda o Fernando el Católico), contiene una completa red de luz eléctrica, el primer teléfono móvil de la historia (con una cobertura de seis metros), una cocina que aprovechaba el calor siguiendo reglas elaboradas por Leonardo da Vinci, y maravillosas vistas y paisajes a los Alpes, incluyendo una encantadora cascada que podía contemplarse desde la habitación del monarca.
Luis II deja la capital, Múnich, y se instala permanentemente en el castillo en 1884 supervisando su construcción, en concreto desde unas escaleras que constituían el lugar favorito para seguir los avances obtenidos. Por no tomar medidas ante las amenazas por parte de la banca extranjera de embargar sus propiedades, es incapacitado en 1886 y muere ahogado en un lago cercano en extrañas circunstancias.
Los descendientes de Luis II vendieron el castillo al gobierno bávaro, pasando más tarde al alemán. La cantidad por la que lo vendieron iguala a los ingresos anuales actuales que el castillo obtiene de los turistas que vienen a visitarlo.
El palacio es propiedad del Estado de Baviera, a diferencia del Castillo de Hohenschwangau, que es propiedad de Franz, Duque de Baviera. El Estado Libre de Baviera ha gastado más de 14,5 millones de euros en Neuschwanstein para el mantenimiento, la renovación y los servicios de visitantes desde 1990.
El castillo de Neuschwanstein participó en la elección de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo, pero no ganó.
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Otra espectacular vista de Neuschwanstein
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Potala Palace-CHINA
Potala:
País:China.
Tipo:Cultural.
Región:Asia y Oceanía.
El Potala es la máxima expresión de la arquitectura tibetana y residencia de los Dalái Lama desde que Lozang Gyatso lo fundara en el siglo XVII (año 1648) en Lhasa la capital del Tíbet.

El monumento se sitúa sobre la montaña llamada Hongshan, a una altura de 3.700 metros sobre el nivel del mar. Abarca un área de 410.000 metros cuadrados y tiene una superficie edificada de 130.000 metros cuadrados.

Fue clasificado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1994, esta declaración fue ampliada en los años 2000 y 2001, para abarcar a los monumentos vecinos el Palacio Norbulingka y el Templo de Jokhang.

Situado en la Montaña Hongshan en Lhasa, capital de la Región Autónoma del Tibet, el Palacio Potala se encuentra a 3.700 m sobre el nivel del mar. Se dice que con motivo de la llegada de la princesa Wen Cheng, de la familia imperial Tang, el rey tibetano Sontsan Gampo mandó construir este magnífico palacio de mil salas y pabellones en el año 631. Ocupa un área de 410.000 metros cuadrados y tiene una superficie edificada de 130.000 metros cuadrados. Se trata de la quinta esencia de la antigua arquitectura tibetana.
La parte principal tiene 13 pisos, y se extiende desde el pie de la colina hasta la cumbre de ésta. Comprende el Palacio Blanco, en la parte oriental, que servía como sala de estudio y dormitorio del Dalai Lama; el Palacio Rojo, en la parte central, destinado a la lectura de sutras búdicos, y un salón para los stupa en que se conservan los restos mortales de los Dalai Lamas de diversas épocas.
Al oeste, se hallan los dormitorios de color blanco destinados a los bonzos de confianza que servían al Dalai. Delante del Palacio Rojo, hay un muro blanco donde en días festivos se exhibe el gran retrato de Buda.
Lugar sagrado de los budistas tibetanos, numerosos peregrinos y turistas acuden allí todos los años. La visita se inicia al pie de la colina, donde hay una estela sin inscripciones. Se asciende por escalinatas zigzagueantes y cubiertas de piedra hasta llegar a la Puerta del Este, donde aparecen las efigies de los cuatro dioses guardianes.
Cinco de los palacios tienen tejados de cobre y están pintados de oro. Su diseño y construcción toman en cuenta la luz solar de la meseta, y en sus fundamentos anchos y sólidos hay túneles y ventosas. Cada sala o alcoba tiene una claraboya para la iluminación y ventilación. Las columnas y vigas del palacio están esculpidas, y las paredes poseen murales multicolores. Desde tiempos remotos los tibetanos suelen pintar piezas de madera y cerámica. Los murales en el Palacio Potala suman un total de 2.500 metros cuadrados.


OTROS CASTILLOS:
Los castillos son las construcciones más emblemáticas del feudalismo.
El denominado proceso de encastillamiento de la Europa medieval se realiza en tres fases a las que corresponden tres tipos de fortaleza:
*Los castrum, o formaciones rocosas para refugio del pueblo (siglos VI al VII).
*Construcciones más reducidas en estos mismos lugares o en motas creadas por movimientos de tierras con gran capacidad defensiva (siglos X al XIII).
*Reductos de defensa menos altaneros, pequeñas motas señoriales o casas fortificadas (siglos XIV y XV).
La multiplicación de castillos se produce a partir del siglo X y hasta el siglo XV, y muchos de ellos no están relacionados directamente con la defensa. Estos pertenecen al rey, condes, obispos, etc., en los que poseen un guarnición (milites castri). Estas estructuras guerreras no tienen como único fin el asegurar la paz en la región, sirven también al señor para extender su dominio y hacerlo más provechoso.
Las fortalezas juegan un papel muy importante en las guerras medievales. En realidad estas consistían en una sucesión de asedios y unas pocas batallas más solemnes y sangrientas.
Los primeros castillos fueron simples torres rodeadas por empalizadas. En las fortificaciones había mucha madera que fue sustituyéndose por piedra a partir del siglo XII. Las murallas se fueron haciendo más gruesas y altas, reforzándose con taludes. Se crean barabacanas, torres cubiertas, matacanes, puentes levadizos, etc. Se construían más torres distribuidas por las cortinas de muros cada vez más robustas e independientes como la torre albarrana (destacada del muro) y fosos más profundos.
El castillo no respondía a normas o estructuras regularizadas. El constructor sé adaptaba al lugar, al presupuesto y a las necesidades militares del momento.
Construir un castillo era muy caro, solo los señores muy ricos y poderosos podían afrontar su construcción, elegían lugares que eran importantes conservar en tiempo de guerra, sus constructores no pensaban solo en tiempo de guerra sino en tiempos de paz. El castillo debía de abastecerse de comida y otras provisiones con facilidad, también eran el centro administrativo del señor por lo que estaba a unos días de camino de su territorio. El castillo necesitaba sólido cimientos para soportar el peso de sus fuertes muros, quizás lo más importante junto con las murallas era tener una fuente de agua limpia para abastecerse durante un asedio.
Los castillos se componían en su mayoría por:
Muros gruesos: que podían tener unos sus 2,5 metros de ancho y los de las torres podían ser todavía más anchos.
Foso: gran zanja llena de agua que rodeaba al castillo por los lados que no estaban protegidos por el precipicio. Los peces y aves del foso servían de alimento.
Puente levadizo: en su posición normal él punte se extendía sobre el foso lleno de agua, cuando el peligro acechaba la guardia lo levantaba.
Murallas: rodeaban al castillo. Eran altas y desde sus torres los defensores podían ver si alguien se aproximaba para dispararle con los arcos o las maquinas de asedio.
Puertas: por lo general era el primer sitio por donde atacar, era fuerte y tenía trampas crueles que esperaban los intrusos.
Rastrillo: protegía a la puerta de los ataques invasores. Tenía forma de reja y estaba hecho con madera de roble, recubierto con láminas de hierro para prevenir que fuera incendiado.
Aspilleras: abertura por las que disparaban los arqueros, se ensanchaban hacía el interior para que el arquero pudiera disparar sin exponerse a que le disparasen, también servían para dejar pasar la luz y el aire.
 
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Castillo de Neuschwanstein-ALEMANIA
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Palacio de Buckingham-INGLATERRA
El Palacio de Buckingham (Buckingham Palace) es la residencia oficial del monarca británico en Londres. El palacio es usado para ceremonias y visitas de Estado, visitas turísticas y como residencia por parte de la reina Isabel II, y es además principal sede de la colección real de arte (Royal Collection), cuyas principales joyas se exhiben al público. El palacio es un punto de reunión de los británicos en tiempos de crisis y de festividad. «El Palacio de Buckingham» o simplemente «El Palacio» es también una manera común de referirse a la fuente de comunicados de prensa provenientes de la familia real británica.
El palacio, originalmente conocido como Buckingham House (que incluso en la actualidad la familia real lo ha denominado Buck House), era en un principio un petit hôtel construido para el primer duque de Buckingham en 1703 y adquirido por el rey Jorge III en 1762 para convertirlo en residencia privada. En los siguientes 75 años sufrió una serie de ampliaciones dirigidas por los arquitectos John Nash y Edward Blore (1850), creándose tres alas formando un patio central abierto. Con la llegada al trono de la reina Victoria de Inglaterra, el Palacio de Buckingham pasó a ser la residencia oficial de la monarquía. Durante los siglos XIX y XX se hicieron algunas reformas en el palacio, como la que se llevó a cabo en 1913 (a cargo de Aston Webb) y que dio al palacio su fachada principal actual, incluido el balcón desde donde saluda la familia real.
El interior georgiano original se componía de brillantes escayolas con incrustaciones de lapislázuli azul y rosa. Eduardo VII redecoró el palacio añadiendo una decoración del tipo Belle époque en tonos crema y dorados. Algunos salones de recepción están decorados en estilo chino con muebles provenientes del pabellón real de Brighton y de Carlton house. Los jardines del palacio constituyen los jardines privados más grandes de Londres. Fueron creados originalmente por Capability Brown, pero rediseñados por William Townsend Aiton y John Nash. El lago artificial fue creado en 1828 y recibe agua del Lago Serpentine, el lago que se encuentra en el Hyde Park.

Historia:
La primera edificación construida en el lugar donde ahora se encuentra el palacio fue la casa Goring, construida en 1633 por Lord Goring. Sin embargo, la casa que constituye el núcleo original del palacio fue construida por el Duque de Buckingham en 1703. Esta casa fue diseñada por el arquitecto William Winde, construyendo un gran bloque central de tres pisos y dos edificios anexos más pequeños.
La casa fue vendida por su hijo al rey Jorge III en 1762. Se pensó utilizar el edificio como residencia privada para la familia real, particularmente para la Reina Carlota. Mientras tanto, el Palacio de St. James se seguiría usando como residencia oficial y ceremonial del rey. De hecho, los embajadores actuales se acreditan ante la «corte de St. James», aunque sea en Buckingham donde presenten sus credenciales a la reina.
De casa a palacio.
La reina Carlota murió en 1818 y dos años más tarde lo haría su marido Jorge III. El heredero, Jorge IV decidió ampliar Buckingham para dedicarlo junto con St. James a los actos de estado, pero en 1826 decidió convertir Buckingham en un palacio real. Encargó a John Nash la construcción de su proyecto. El nuevo edificio se construyó en piedra utilizando un estilo neoclásico francés. Se crearon dos alas más dejando un patio interior abierto. Esta es la estructura que se mantiene hasta la actualidad salvo la fachada este, que cierra el patio que es de más reciente creación.
En ese lugar se encontraba un impresionante arco de triunfo inspirado en el Arco de Constantino de Roma, cuyo coste fue de 34.450 Libras esterlinas. Jorge IV quería coronarlo con una estatua ecuestre suya. Sin embargo el monarca murió antes y el Parlamento decidió instalarla en la plaza Trafalgar.
Jorge IV.
Se quería también que los interiores del palacio fueran de una belleza incomparable. Jorge IV había encargado el diseño interior a Charles Long, quien basaba sus obras en la escayola y las incrustaciones de lapislázuli. La muerte de Jorge IV en 1830 produjo que no se completara la decoración de los interiores hasta el reinado de Guillermo IV, un hombre de gustos simples.
Guillermo IV.
En los años previos a la muerte de Jorge IV, el coste del aún no finalizado palacio estaba causando quejas en el parlamento y en la prensa. Guillermo IV eligió a Edward Blore como jefe de obra, que llevó a cabo un modelo similar al proyectado por Nash pero con un coste menor. El coste total de la remodelación del palacio ascendió a 719 mil libras.
Aunque los reyes celebraran actos y recepciones en los salones de Estado del palacio, nunca residieron en él, ya que preferían Clarence House. Es remarcable el gesto del rey cuando se quemó el Palacio de Westminster ofreciendo Buckingham al pueblo, para usarlo como sede del parlamento. Esta oferta fue rechazada y se volvió a reconstruir Westminster.
La mayoría de los salones de recepción fueron amueblados en esa época y aún se mantienen en la actualidad. Utilizan el estilo chino con muebles del pabellón real de Brighton y de Carlton house.

Guerras mundiales:
Durante la Primera Guerra Mundial, el Palacio, por entonces residencia del rey Jorge V y la reina María, no fue bombardeado. Los objetos de mayor valor de la Royal Collection fueron evacuados a Windsor pero la Familia Real se quedó en Londres. El mayor cambio de la vida en palacio durante la guerra fue la persuasión que hizo el gobierno sobre el rey para que cerrara la bodega y se abstuviese de beber alcohol con el fin de dar buen ejemplo a los supuestamente alcohólicos de las clases bajas. Las clases bajas siguieron bebiendo y el rey tuvo que mantener su abstinencia. Eduardo VIII contó más tarde a un biógrafo que su padre obtenía un vaso de vino de Oporto todas las mañanas, mientras que la Reina bañaba su macedonia de fruta en champán. Los hijos de los reyes fueron fotografiados en la época sirviendo té a los oficiales encargados de la seguridad del palacio.
Durante la Segunda Guerra Mundial el palacio sí sufrió daños. Fue bombardeado en más de siete ocasiones, ya que los nazis pensaban que demoler el palacio desmoralizaría a la nación. Una bomba cayó en el patio interior mientras los reyes Jorge VI e Isabel estaban en él, aunque sí hubo daños materiales no hubo daños personales. Sin embargo, estaba expresamente prohibido relatar esos hechos en público. El bombardeo más serio fue el que destrozó la capilla real en 1940. La cobertura del bombardeo se mostró en todas las salas de cine del país para mostrar el sufrimiento común de ricos y pobres. El rey y la reina fueron filmados mientras inspeccionaban los destrozos causados por las bombas en el palacio. En ese momento, la reina pronunció una de sus frases más célebres: «estoy contenta de que hayan bombardeado nuestra casa, ahora puedo ver a las gentes del East End a los ojos». Se ha relatado que en algunas visitas reales a lugares bombardeados, el pueblo recibía a la familia real con abucheos y no con signos de júbilo. No obstante se ha remarcado que los abucheos iban dirigidos al ministro que acompañaba a los monarcas. Esto quedó reflejado en el periódico The Sunday Graphic de la siguiente manera:
El rey y la reina han sufrido las mismas penurias que sus súbditos. Por segunda vez, un bombardeo alemán ha intentado llevar a la casa de sus majestades la muerte y la destrucción. Al final de la guerra, el peligro común al que han estado expuestos los reyes y el pueblo será recordado y convertido en una fuente de inspiración a lo largo de los años.
El 15 de septiembre de 1940, un piloto de la RAF, Ray Holmes, interceptó un bombardero alemán intentando bombardear el palacio. Como se había quedado sin munición decidió hacer colisionar su avión con el otro. Los pilotos sobrevivieron. El incidente fue grabado y los restos del avión se exhiben en el museo imperial de guerra de Londres. Al terminar la guerra, el piloto se convirtió en mensajero real. Murió en 2005 con 90 años.
Eleanor Roosevelt visitó Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial. La prensa de la época, ansiosa por mostrar las penurias de los monarcas, publicó que los objetos de valor habían sido trasladados al campo para evitar destrozos. En ese caso, dado el rango de la esposa del presidente de Estados Unidos, se dijo que se le ofreció la única habitación confortable que quedaba, el dormitorio personal de la Reina Isabel. Sin embargo es posible que esta historia sea inventada pues ahora se sabe que durante la Segunda Guerra Mundial, la familia real pasó muchas noches en el Palacio de Windsor. Es extraño que hubieran dejado a la señora Roosevelt en un palacio vacío para hacer frente sola a una noche de bombardeos.
El 8 de mayo de 1945 el Palacio fue el centro de las celebraciones británicas, con el Rey, la Reina y la princesa Isabel (futura reina) y la princesa Margarita saludando desde el balcón, con ventanas destrozadas a sus espaldas.

 
 
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LAULHE MAXIMILIANO